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3 pasos para evaluar tu cierre de año 3 pasos para evaluar tu cierre de año

Mentalidad y Negocios

3 pasos para evaluar tu cierre de año

Hacer un balance del año anterior te revelará las áreas donde tienes que hacer ajustes para no cometer los mismos errores.

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Cerrar bien un año necesita más acciones que buenas intenciones. Y un balance, bien pensado y meditado, es una acción que te dará tracción para iniciar el siguiente año con un mejor panorama. Evaluar el año que termina te revelará cuáles son las áreas donde tienes que hacer ajustes para no cometer los mismos errores.

Ahora, hacer un balance del año que termina es una acción muy positiva, pero no puede ser la última. Te animamos a que antes de ver los resultados de tu evaluación, hagas un compromiso contigo mismo de cambiar para mejorar. 

Lo que no se evalúa no mejora, y la experiencia no es un buen maestro. La experiencia evaluada es lo que nos llevará a ser mejores en todas las áreas que nos propongamos.

El autor y experto en liderazgo John C. Maxwell aplica una metodología para hacer un balance de su desempeño cada final de año. Se enfoca en tres áreas específicas y se basa en preguntas. 

3 pasos para evaluar tu cierre de año

Evalúa tus relaciones

Las relaciones tienen el potencial de elevarnos o hundirnos. Algunos autores coinciden en que nuestro desempeño profesional y personal está fuertemente influenciado por las personas que frecuentamos. Así que las relaciones es un área crítica para evaluar y verlas en perspectiva.

Hazte las siguientes preguntas:

· ¿Qué relaciones me están ayudando a crecer?

· ¿Qué relaciones están frenando mi crecimiento?

Evalúa tus responsabilidades

Lo que más llena nuestra agenda son las actividades y compromisos que tenemos. A veces comenzamos el año con toda la actitud pero a mitad de año hemos abandonado algunas tareas. Sin embargo, estar ocupado no es sinónimo de crecimiento. Te animamos a que en el próximo año persigas más crecer que ocuparte.

Hazte las siguientes preguntas:

· ¿Estoy haciendo las cosas correctas?

· ¿Qué cosas hago porque son mi responsabilidad y cuáles hago motivado por la culpa o el miedo?

· ¿Estoy asumiendo la responsabilidad total de las cosas que están bajo mi control?

Evalúa tus resultados

Puede parecer un poco frío, pero todo se trata de resultados. Incluso si lo que buscas es la paz interior. Cada esfuerzo persigue un resultado y todo lo que has invertido durante el año que termina quieres verlo convertido en un producto tangible o intangible.

3 pasos para evaluar tu cierre de año

Cuando vamos aguas arriba nos conseguimos conque los resultados son consecuencia de las decisiones. Así que el enfoque para evaluar esta área está en la calidad de las decisiones que tomaste.

Hazte las siguientes preguntas:

· ¿Qué resultados produjeron tus decisiones?

· ¿Estás satisfecho con esos resultados?

· ¿Tus decisiones te hicieron avanzar hacia tus metas?

· ¿Cuáles decisiones hubieras tomado diferente?

Tu próximo año no tiene que ser igual que el que está terminando, ni tiene que estar determinado por causas externas a tu control. Es evidente que no podemos predecir cómo va a transcurrir un período tan largo, pero sí puedes decidir desde ahora cómo lo enfrentarás.

Con un balance desapasionado y claro podrás hacer los ajustes que necesitas para que tu próximo año sea mejor que todos los anteriores.

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Mentalidad y Negocios

Día 01 del nuevo año

Del 2021 solo quedan recuerdos y la certeza de haber transitado un año lleno de desafíos, incertidumbre, desaciertos y logros. Como emprendedores debemos ser esa gente que siempre saca lo bueno y que ve una oportunidad en todo

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Empezamos un nuevo año, el tiempo paso volando y del 2021 solo quedan recuerdos y la certeza de haber transitado un año lleno de desafíos, incertidumbre, desaciertos y logros. Como emprendedores debemos ser esa gente que a todo le saca algo bueno y que ve una oportunidad en todo. Del año pasado queda una riqueza impresionante, la experiencia convertida en una moneda de intercambio para hacer grandes cosas en este 2022 que apenas comienza.

Nuevo año, nuevas oportunidades

La forma en que reaccionamos o accionamos frente a cada desafío determina sin querer o queriendo los resultados de hoy y si no somos conscientes y nos descuidamos por un segundo, nuestras decisiones pueden afectar los próximos 10 años. Por eso ayer fui a mi oficina, no a trabajar como normalmente lo hago, tenía la necesidad imperiosa de encontrarme con el pasado, agradecer por el presente y visualizar de la mano de Dios el futuro.

De este año que comienza tenemos la opción de repetir ciclos como si fuéramos un robot o con firmeza decir me cansé de perder, este año decido ganar. Definitivamente no siempre el resultado está en nuestras manos, pero sí la determinación de provocar una nueva temporada. Es seguro que en el camino muchas serán las dificultades, pero cuando te atreves a convertir los problemas en tareas, te enfocas y desarrollas la habilidad de darte ánimo a ti mismo, otra puede ser la historia.

De los momentos difíciles se aprende siempre y cuando no nos quedemos aferrados al fracaso y hagamos de esa circunstancia una morada por un largo tiempo, cada ser humano tiene dentro sí una medida, una porción sagrada que lo hace único, son dones y talentos que nos hacen potencialmente exitosos en determinadas tareas. Nuestra misión este año es encontrar ese “algo” que nos hace diferentes y que puede ser la piedra angular de lo que vamos a construir este año.

Solo recuerda cada día de este año que ninguna circunstancia tiene el poder suficiente para definir quien eres, ni para convertir un momento en tu destino. Hay tres secretos que aprendí después de perderlo todo y quedar viviendo en la calle, quiero dejárselos como un regalo, como un arma secreta, el primero es: no te quejes, porque anula la posibilidad de que un pensamiento creativo venga a tu mente para darte una salida. El segundo: aprenda a capitalizar todos tus dones, talentos, recursos y se agradecido; por último: Acepta con rapidez tus fracasos, es la única forma de cambiar el futuro.

Naciste siendo un ganador y solo tu puedes cambiar esa realidad.

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Mentalidad y Negocios

¿Demasiado ocupado? 5 técnicas para gestionar tu tiempo

¿Hay alguien que pueda terminar el día satisfecho por haber completado todos sus pendientes?

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5 técnicas para gestionar tu tiempo

El día tiene las horas que tiene. Nadie puede hacer nada por eso. El tiempo es el único activo en el mundo por el que todos cobramos pero no podemos multiplicar, almacenar ni transferir.

Aunque hay algo que sí podemos —y debemos—hacer con el tiempo: gestionarlo. Está un tus manos determinar cuánto te tomará dar por concluida una tarea, hacer la siesta o estar en la oficina. 

Y aunque persigas invertirle minutos a tu bienestar porque persigues vivir una vida con calidad, puedes verte atrapado entre agendas escolares, compromisos laborales y familiares, diligencias personales impostergables y mil cosas más que consumen tiempo.

¿De verdad hay gente que puede dedicarse horas para sí misma en la semana? ¿Cómo hacen los grandes directores de empresas? ¿Y los famosos? ¿Hay alguien que pueda terminar el día satisfecho por haber completado todos sus pendientes?

5 técnicas para gestionar tu tiempo

Organiza tu trabajo de acuerdo a tu energía

Como ya sabrás, todas las personas no funcionamos igual. Algunas son gorriones, o sea, funcionan muy bien en las primeras horas del día. Otras son búhos, su pico de productividad llega cuando cae la noche.

Identifica a qué hora estás a tope en tu creatividad, ánimo y energía. Quizás tienes un trabajo que te encasilla en una franja horaria, pero allí también puedes lograrlo. Por ejemplo, si eres una persona que funciona bien en las mañanas entonces comienza el día con las actividades que te exigen mayor atención y enfoque. No llenes las primeras horas de reuniones o llamadas. Deja para la tarde las cosas que son operativas, rutinarias o repetitivas. 

Haz una agenda diaria

Planea tu día desde la noche anterior. Esta es una de las técnicas que exige más disciplina. Muchos llegamos exhaustos al final del día y lo último que queremos es pensar en el día siguiente. Sin embargo, tomarse unos minutos para priorizar y ordenar las actividades del día siguiente puede hacer la gran diferencia en tu gestión del tiempo.

No tienes que hacerlo cuando termina tu día. Escoge una hora de la tarde o la noche donde ya sepas que lo que llegue a tu bandeja quedará para después. Revisa tus actividades pendientes y clasifícalas en operativas y estratégicas. Por ejemplo, si tienes que agendar una reunión con tu equipo de ventas para ver resultados del mes anterior, eso es operativo. Si tienes que trabajar en los planes de marketing para el próximo año, eso es estratégico. Ubica tus actividades estratégicas en tu momento de mayor energía del día. Ubica todo en un horario y asígnale una duración. No dejes horarios abiertos.

5 técnicas para gestionar tu tiempo

Comienza haciendo lo que menos te gusta

El autor Bryan Tracy lo llama “comerse primero la rana”. No importa si comienzas tu día con las actividades operativas o estratégicas, siempre habrá algo que no querrás hacer.

Lo crítico con lo que no queremos hacer es que si no somos intencionales, lo vamos a posponer y posponer hasta que ya no se haga. Una gran manera de evitar la postergación es hacerlo de primero.

Comerte la rana primero te dará sensación de avance y de autorealización. Además de que elevará tus niveles de productividad.

Delega

Tomando en cuenta que ya hiciste tu lista de actividades, mira con detenimiento cuál de esas cosas puedes encargarla a otros. En caso de que no consigas delegar nada, hazte las siguientes preguntas, ¿tengo una necesidad insana de controlarlo todo? ¿No he desarrollado lo suficiente a alguien que pueda encargarse de pequeñas tareas? ¿Será que no me estoy multiplicando en otros?

Delegar tiene ventajas en doble vía. Te abre espacios en tu agenda para dedicar más tiempo a cosas más importantes y ayuda a otros a crecer. 

Delegar también significa subcontratar los servicios de alguien más y automatizar procesos. Ambas cosas requieren inversión, pero recuerda que el dinero es un recurso que puedes acumular y repartir, el tiempo no.

Mejor hecho que perfecto

El tiempo es una de las principales víctimas del perfeccionismo. Cuando nos empeñamos en que algo quede perfecto estamos dejando cosas sin hacer y nuestra atención está permaneciendo demasiado tiempo en una sola cosa.

Otra desventaja es que el perfeccionismo se viste de virtud. Desde afuera parece que somos excelentes pero la improductividad nos está erosionando y estamos lastimando a nuestros equipos.

Para combatir el perfeccionismo te recomendamos establecer un tiempo de ejecución a las actividades. Por ejemplo, el diseño debe quedar listo en 48 horas. No te permitirás que tome más que eso. Otra opción es llevar la actividad hasta un punto donde lo entregues a otra persona para que la “cierre”. Por ejemplo, escribir un texto y enviarlo a alguien más para que lo revise y pula. 

Los emprendedores tenemos una percepción particular del tiempo. Sentimos que es insuficiente. Esto nos demanda ser buenos gestores para que al final del día tengamos la tranquilidad de que hemos hecho todo lo que ha estado en nuestras manos.

Además, gestionar bien el tiempo siempre va a implicar desarrollar a otros, confiar en otros y mejorar en nuestro liderazgo. Todo es positivo.

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Mentalidad y Negocios

Houston, ¡tenemos un problema!

La NASA lo dijo y nosotros lo adoptamos, Houston, ¡tenemos un problema! Pero esta vez los problemas pueden ser en nuestro emprendimiento. ¿Cómo lo resolvemos?

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Esta frase célebre de la NASA la hemos escuchado en películas y ha sido adoptada por muchos a la hora de reconocer que existe una dificultad en nuestro emprendimiento, empresa, trabajo y hasta nuestra vida.

Es normal que algunos problemas se puedan presentar en una empresa, sea que estés emprendiendo o que ya tengas tiempo en el negocio, los problemas son parte de ellos. Lo que podemos hacer es prepararnos para los posibles escenarios que podamos enfrentar.

Los problemas se consideran al armar el proyecto

Esto es parte de la planificación al sentarnos a armar nuestro proyecto, no podemos asegurar que todo salga perfecto y que no haya contratiempos, porque muy posiblemente algo -así sea pequeño- puede pasar fuera de nuestro control.

Cuando nos sentamos a plantear nuestro proyecto, dependiendo de cual sea la rama de nuestro producto o servicio, debemos considerar los distintos escenarios que se puedan presentar y de esta forma ya idear un plan de respuesta y resolución del problema.

De esta manera podemos prever algunas situaciones y adelantarnos a tener una respuesta. Pero, igualmente te presentamos algunos pasos a considerar ante la resolución de un problema:

  1. Identificar el problema. Tenemos que definir cuál es realmente el problema y así poder atacarlo. Eso lo hacemos al conocer la causa de ese problema.
  2. Hacer una lista de lo que este problema afecta.
  3. Hacer una tormenta de ideas para idear formas de atacar el problema. Es importante escuchar a otras personas, bien sea asesores, empleados, socios.
  4. Evaluar las ideas. Si se pueden ejecutar, qué tan complejo puede llegar a ser, riesgos, consecuencias, qué resultados espero obtener.
  5. Tomar decisiones.
  6. Ejecutar la decisión.
  7. Evaluar resultados. En este punto veremos si a decisión fue la correcta, en caso de que no lo haya sido, vuelva al punto 3.

¿Qué puede llevarnos a lidiar con un problema?

Pues como lo dije anteriormente la falta de un plan siempre conlleva a un problema. Qué se necesita:

  • Un plan de negocios
  • Capacitación
  • Asesoría

Estos tres puntos son importantes para prever y evitar problemas. Emprender no solo significa “ingresos monetarios”, emprender implica muchas cosas antes de recibir ese ingreso.

Es necesario que te capacites en el área en la que piensas emprender, especialmente en gerencia, administración y en tu producto o servicio. Durante ese proceso, asesórate con expertos en la materia.

Luego, arma tu plan de negocio para que puedas poner todo sobre la mesa y comenzar a ejecutar tu idea.

Es importante…

Algo que podemos recomendarte después de haber consultado, escuchado, pensado y encontrado la solución, es que enfrentes esta situación personalmente, no dejes en manos de otros lo que puede afectar tu emprendimiento. Así aprenderás más y ganarás experiencia, tal vez más adelante puedas ayudar tú a otro emprendedor.

Otro punto importante es la actitud. Tu actitud ante esta situación puede claramente cambiar el resultado o la resolución del problema. Si piensas negativamente (eso no quiere decir que no mires las cosas tal y como son), vas a nublar tu mente y no vas a ver las posibles salidas.

Pero, si por el contrario te centras en enfrentar la situación con una actitud positiva, pensar que sí hay solución y cómo puede esta situación afectar lo menor posible, estarás más dispuesto y abierto a escuchar, pensar y llegar a una idea que arregle tu problema.

Así que no pienses que con un problema ya tu emprendimiento se vino abajo, no, piensa que es un tropiezo y que de esta situación sales adelante, aprendes y no te vuelve a ocurrir.

¿Cómo has resuelto algún problema en tu emprendimiento?

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